EL CEMENTERIO DE LOS FRANCESES
Amics de l'Illa de l'Hospital

Un bello grabado publicado en Le Petit Parisien el domingo 15 de Noviembre de 1903 nos invita a volver a reflexionar sobre la presencia francesa entre nosotros.
La imagen dibujada por Mr. Carey es rica en matices, en paisaje, en uniformes, en solemnidad. A su pie reza "Traslado de las cenizas de los Oficiales y Soldados franceses inhumados en la Isla del Rey".
En su página 5 describe, con el título "NOS GRAVURES", la ceremonia franco-española del traslado recibido por correo telegráfico desde Mahón.
Dice, traducido, que la ceremonia del traslado al cementerio católico fue impactante y solemne.
Todas las autoridades, el clero, el cuerpo consular, las sociedades, las escuelas, y una representación de los marinos del acorazado San Luís, componían el cortejo.
Trescientos marineros formaron la guardia de honor de los sarcófagos; artilleros de Menorca cubrían la marcha.
Banderas francesas cubrían los féretros, sobre los que también se habían depositado numerosas coronas.
Oficiales del crucero Carlos V y de la guarnición de la Isla seguían a continuación a manera de escolta, seguidos por el Regimiento Regional de Baleares.
En el momento de la inhumación, el Alcalde de Mahón pronunció un discurso al que respondió el Almirante Gourdon.
Todas las actividades de la ciudad habían sido suspendidas; los almacenes cerrados; una muchedumbre se agolpaba en masa sobre el recorrido del cortejo.
Recordemos la presencia francesa en la Isla: la primera en la Guerra de los Siete Años entre 1756 y 1763. De esta época dejaron la iglesia y pueblo de San Luís, coincidente con el nombre del Acorazado que trasladó la delegación francesa.
La segunda, es mas reciente, a la vez más extensa. Corresponde al tiempo en que Francia se proyecta sobre el norte de Africa, especialmente hacia Argelia, en la primera mitad del siglo XIX.
No solamente, el puerto de Mahón fue base de transito y el Hospital de la Isla del Rey lugar de acogida de enfermos y heridos, sino que también esta corriente, arrastró, a familias menorquinas que acabaron creando el conocido Fort de L'Eau. Albert Camus Sintes procedía, por parte de madre, de esta corriente.
Y de la misma forma, que los fallecidos anglicanos o no católicos permanecieron en el cementerio del puerto, los católicos franceses fueron trasladados al municipal, junto a nuestros abuelos.
En la orilla norte del puerto queda el recinto vacío del antiguo cementerio de los franceses, hoy en manos privadas.

Pedimos al Ayuntamiento de Mahón, a la propiedad del recinto y sobre todo a la querida por todos nosotros Cónsul de Francia Monique Larrazet contribuya con generosidad y respeto a recuperar un rincón del puerto, que fue cobijo de estos soldados, cuyo recuerdo debemos perpetuar
(*) No se ha podido incluir en este artículo cuantos Oficiales y Suboficiales fueron inhumados en la Isla del Rey. Esperamos poder relacionarlos en el próximo.
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