Viernes, 21 de noviembre de 2008

DON JOAQUIN MOLINS

Barcelonés,ha surcado los difíciles mares de la política,tiene casa en la costa norte del Puerto de Mahón,zona de “famosos residentes”en la Isla.

Con estos mimbres,parecia que poco podían pedir a Joaquin Molins  esta panda de locos ilusionados que trabajan por recuperar el antiguo y viejo hospital de la Isla del Rey.Ya han sufrido suficientes decepciones,estan vacunados contra promesas incumplidas.Han comprendido  porqué los ricos son ricos y porqué los famosillos-que disfrutan de nuestro paisaje y de nuestro esfuerzo-lo son para goce de ellos mismos,para su propio ego y son poco propensos a dar a los demás parte de lo que los demás les damos a ellos.Lo de distinguir a un catalán de un barcelones,es una broma,que solemos utilizar injustamente.Nos creemos mas cerca de las gentes de la Cataluña profunda,porque son de pueblo como nosotros.A los de la Capital del Principado los vemos mas acelerados,levantan la voz cuando nos hablan.Pero,repetimos,es broma.Y generalizar suele ser un error:nuestra arquitecta preferida Isabel Espiau es de Barcelona y es una persona excepcional.Pero no tiene casa en la costa norte del Puerto,ni es famosilla.

Al grano.

Conocimos a Joaquin Molins a través de amigos comunes,Isabel y Jacinto Seguí,un Ingeniero Naval  de la diáspora menorquina.Supimos que hacía años  veraneaba  en la Isla ,que nos queria y que buscaba una casa en el Puerto.Y la encontró allá por Sa Punta den Gallarut,de lo que nos alegramos.

Tambien sabíamos que Joaquin es un conocido y buen empresario;que una de estas empresas proporcinaba los tecnicamente complejos andamiajes que permiten que la Sagrada Familia de Barcelona,crezca dia a dia según los ilusionados proyectos de Gaudí.

El lector inteligente ya intuye el final.Joaquin  no se hizo ni el rico,ni el barcelones,ni el famosillo,ni el político.Con franca y abierta sonrisa,aceptó apoyarnos.

Hoy ,viernes 21 de Noviembre de 2008,tres operarios de su empresa han terminado el montaje de una magnifica estructura metálica alrededor de la torre barroca  del antiguo hospital naval.El material habia llegado sobre plataforma de tres ejes el pasado fin de semana.Los voluntarios del domingo –y del sábado- mas un grupo de visitantes del Hospital Mateo Orfila, habían puesto todo el material a pie de obra.

La torre,no solo constituye el centro y el eje del edificio,sino que es tambien símbolo,perfil,silueta,imagen,prestancia,altura de miras,paisaje nuestro.Hoy, ha quedado abrazada,asegurada,presta a recibir cuidados,porque  fisicamente se venia abajo.

Gracias por comprendernos.

Gracias por ayudarnos.

Gracias por ser diferente.

Gracias,Don Joaquin Molins


Publicado por ihospital @ 21:53
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios