Viernes, 20 de febrero de 2009

Nombre y apellido de tierras navarras. No nació aquí, pero es mas menorquin que un talayot .
Talayot
de piedra, porque Don Silvino como le conocen en Ciutadella, es consistente roca pura, por vocación, por entrega,por dedicación a la sociedad. 
Decidió, muy joven seguir la senda de San Juan Bosco y arribó al  colegio salesiano mas antiguo de España, sin mas bagaje que su vigor y su juventud. Tuvo que acomodarse enseguida para entender una lengua que no era la suya ; tuvo que interpretar que calós no era un insulto flamenco, sino la denominación popular de su propia casa, la casa de los Padres Salesianos, los que han formado durante décadas a sucesivas generaciones de ciudadelanos. Digo formado, porque han hecho bastante mas que enseñar. El Colegio es además de centro de enseñanza , impulsor y cantera de deportistas, impulsor de actividades extraescolares, trozo vivo de la Iglesia. Consecuentes con su vocación, no escatimaban otros servicios a quienes los necesitasen, comedor, tarifas especiales para quienes no pueden aportar, preparaciones académicas. Hacen futuro, hacen sociedad, en resumen. Bien lo saben y valoran los buenos ciudadanos de Ciutadella.

Se extrañarán que escribamos sobre Silvino Berruete, gentes del levante menorquin, y mas cocretamente personas que emprendieron hace algo mas de cuatro años la arriesgada aventura de salvar el viejo Hospital Naval inglés situado en la Isla del Rey en pleno centro del  puerto de Mahón.

Sintonizamos sin mas, porque el dió el primer paso. Se acercó, quiso aproximarse, arrimar el hombro. No teníamos nada, pero nada, cuando ya llegaron en excursión algunos antiguos alumnos del Colegio. Al frente, Don Silvino. Comprometido, valiente, apostol, ofició la primera Misa de esta nueva etapa. La Capilla que habia tenido culto hasta 1964 , estaba llena de insultantes pintadas contra la propia Iglesia, contra los cristianos, contra el Papa, contra todo. Dos caballetes y una puerta hicieron de altar, adornado con las flores silvestres que pudimos recoger.
¡Aun hoy, emocina  recordar aquel acto!


A partir de este dia somos un mismo proyecto, una misma ilusión. Si  algo ha fallado hemos sido nosotros. Cada año nos proporciona excepcionales músicos, que se añaden al esfuerzo de todos, de forma completamente altruista. Siempre,junto a cualquier actividad, aparece el cura, animoso, impulsor, positivo
Hace una semana, invitados por la Asociación de Antiguos Alumnos, asistimos a la representación de la zarzuela “La del manojo de rosas” en el teatro del Colegio. Con magnifica orquesta de mas de teinta instrumentos, con magnifica dirección musical de un joven Joan Mesquida y artística del veterano Joan Moncada , varios entrañables actores veteranos de llevant como Juan Cubas y Pito Costa, se fundian con artistas locales de la calidad de una Cristina Alvarez, de un Siscu Riudavets o de una Paqui Huguet

Mientras escuchaba voces e instrumentos en aquel recinto colegial, apretado en rudos asientos concebidos para alumnos y no para gentes de mi quinta, pensaba en todo el  conjunto cultural que alli se concentraba. Era domingo y el Padre  se fue a oficiar misa en la Iglesia inmediata.Luego regresó como si tal cosa.”Ya me  sé la zarzuela de memoria”dijo, restando importancia a su ausencia.

Alli me sentí ciudadano; me sentí Iglesia; sentí la esencia de la  Menorca que imaginé , a la Menorca que quiero.

Fuera quedaban los ecos de latentes problemas entre los partidos políticos incapaces de gobernar la bellísima ciudad; las criticas al tiempo en que el Teatro del Born sigue cerrado; la crisis de la industria del calzado.

Hay una receta que no falla para afrontar estos problemas, la de recuperar valores humanos, tales como el sacrificio, la vocación, el entusiasmo, la fe, el trabajo en equipo, la confianza, el respeto a la palabra dada.

Valores que imparten los Padres Salesianos. A uno de ellos, Silvino Berruete, le dedicamos esta reflexión.

Luis Alejandre

Mahon 20 Febrero 2009


Publicado por ihospital @ 20:59
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