S?bado, 28 de febrero de 2009

La crisis económica nos obliga a reflexionar sobre nuestra situación en Menorca. Lo que puede constituir un paraíso para funcionarios que acumulan dos sueldos, para una clase política instaurada en el poder con múltiples nombramientos a dedo, puede resultar trágica para pequeños empresarios, para trabajadores mayores de 50 años, para familias en paro, para deudores de hipotecas o préstamos. No hace falta enumerar sectores en crisis.

El turismo aparece como una segura fuente de trabajo y de actividad. No me atrevo a decir de grandes beneficios.
Por supuesto hay que aprovechar las características de la Isla, y no tan sólo su sol y sus playas. Hay que buscar raíces culturales –las tenemos a montones–, hay que organizarse mejor, hay que sacrificarse.

Con motivo del viaje cultural a Londres de los miembros de la Fundación Hospital de la Isla del Rey –íbamos a firmar un importante hermanamiento con Greenwich–, tuve ocasión de contactar con diversos sectores turísticos tanto nacionales, Secretaría de Estado y Oficina de Turismo en Londres, como del Govern, oficina en Londres también, como insulares, Consell y Fomento de Turismo. Junto a ellos, otras entidades privadas involucradas con el sector como ASHOME o el Grupo de Viajes Magon, muy comprometido en La Mola y en circuitos turísticos.

Primera impresión: clara división, divorcio entre lo público y lo privado. Dos fundaciones diferenciadas políticamente, una conselleria de partido que “no sabe, no contesta”, un Fomento fumigado y recluido en un rincón de la biblioteca del Ateneo. ¿A quién se le aportan esfuerzos?¿Quién integra?¿Quién sirve?

Cuando entiendo que la mejor forma de conservar turismo es fidelizando al visitante, hacerlo nuestro –como supieron hacerlo los Parpal, Juan Moysi, los Casal, Fermín, hace años–, es urgente un pacto entre todos, para presentar una sola cara, una sola dirección, un solo esfuerzo. Capacidades las hay. ASHOME nos proporcionó en Londres dos autobuses “vestidos de Menorca” sufragados con la buena gestión de su servicio on line de reserva de hoteles.¿No podría ampliarse este servicio a hoteles rurales, a semanas de la Ópera o a festivales de verano?

Estamos a tiempo. No tenemos capacidad para comprar líneas aéreas, pero sí capacidad para gestionar sus servicios.
No tenemos grandes infraestructuras de servicios, pero sí la capacidad de sacar el máximo partido a las que tenemos.
Todo es cuestión de voluntad. Todo es cuestión de unir esfuerzos. ¡Cuidado que si no lo hacemos lo pagaremos con crisis fuertes, que aún no han asomado sus garras! ¡Es urgente la constitución de una mesa de turismo integrada e integradora!


Publicado por ihospital @ 20:42
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios