Martes, 14 de febrero de 2012

 

German Torrent se ha ido.

 

Conocí a German Torrent al final del verano del 2004, cuando un grupo de amigos que habitualmente se reunían en el bar de La Marina del puerto de Mahón. Tenían como costumbre celebrar una comida de hermandad – esto lo deduje posteriormente con el paso del tiempo – en fecha y lugar más conveniente a la mayoría de sus miembros –alguno residente en Alemania-

Pan, sobrasada, oli i aigu, musclus y algún crustaceo que otro, pero sobre todo guitarra, canciones populares – aunque alguno se atreva con el “bel canto” otros con el “Oh sole mío” – la voluntad es considerable- El guitarrista trata de no perderse y buscar el do, re, mi, fa, sol, …más adecuado para acompañar al espontáneo. Alguien cuenta la anécdota del día, del mes o del año, incluso hay la considerada histórica, avioneta incluida. El chiste del momento al que se le concede la carcajada o la protocolaria sonrisa – el pensamiento nos dice, joder se podría esforzar más.

Alguno ayudado a incorporarse, por algún voluntario de los comensales, una vez conseguida la verticalidad, intenta demostrar sus dotes – caducas- de seductor tratando de conquistar a la dama que desde una mesa apartada, estaba observando la fiesta con una sonrisa de complicidad. Su marido, con buen grado, le insiste se una al grupo, dicha dama nos hace el honor de participar como una más a nuestra fiesta alegrando al grupo con su presencia …El marido aprovecha para fumarse un cigarrillo, tomarse un “whiskito” extra, supongo que ambas cosas se las tendría prohibidas  por prudencia facultativa – Honorato has tomado las pastillas, Honorato …ya sabéis - ¡Prueba conseguida! …digo conquista conseguida.

Continua la fiesta, canciones, vino, licores no faltan, por supuesto tampoco el buen humor, el fotógrafo pulsando el botón de su maquina, recogiendo en imágenes aquellos momentos, uno casi sin dientes que intentaba dar buena cuenta a los mejillones…al final lo conseguía, el puñetero.

Una voz reclama… ¡atención! – supongo que era el jefe de protocolo- En el centro de la reunión, alto, erguido cual “Juncal”, serio, concentrado e imaginándose en el María Guerrero, un poema, voz potente, armonioso en su sonido, pausas adecuadas, sin error en el texto…momento especial. Aplausos merecidos.

Pues bien, este grupo de amigos, o parte de el,  es al que un servidor se unió embarcando en “la Picua” de Germán, a finales del verano del 2004 hacía la Isla del Rey del puerto de Mahón.

Tuve la ocasión de ser su secretario, apuntando las medidas de puertas y ventanas del edificio principal de la Isla del Rey que él debía reponer. Haciéndole un resumen de los apuntes, con su sonrisa sencilla y picarona me dijo: Con un secretario como tu el éxito está asegurado.

Desde entonces nos hemos dado un sincero ¡bon día Germán!... ¡bon día Toni!... ¿que diu es poble? cuando leíamos el “Menorca”, tomando un café y compartiendo el paquete de “ducados”.

Descansa en paz amigo Germán …te encontramos a faltar.

 

Antonio García González

 

 

 

 


Publicado por ihospital @ 16:23
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